El cáncer de piel es curable y se puede prevenir,
su tratamiento oportuno ofrece excelentes resultados.
Es uno de los tres cánceres más
frecuentes en el ser humano. Afortunadamente la gran mayoría
son sencillos de reconocer, se pueden prevenir y aún
los más graves si se diagnostican en etapas tempranas
pueden ser tratados con éxito.
Existen tres tipos principales de cáncer
de piel:
Epitelioma
Basocelular
Por fortuna el más frecuente de todos, su malignidad
es relativa, sólo destruye la piel o tejidos vecinos
si se le deja evolucionar. Aparece casi siempre en la cara,
generalmente en personas de edad avanzada, como un levantamiento
o carnosidad del color de la piel.
Epitelioma
Esipinocelular
Ocupa el segundo lugar en frecuencia, un poco más
agresivo que el Basocelular, ya que puede extenderse a los
ganglios y otros órganos si se le deja avanzar.
Melanoma
Maligno
Es el más grave de los tres, pero mucho menos
frecuente que los anteriores. Aparece como una mancha obscura
irregular, parecida a un lunar o rara vez sobre un lunar de
nacimiento, por lo que cuando un lunar crece cambia de color,
se hace irregular, sangra o produce comezón debe consultarse
al Médico. El tumor puede aparecer en cualquier sitio,
en la mujer es más frecuente en la pierna, en el hombre
en la espalda, en nuestro país es muy común
en las plantas de los pies o las manos.
Causas
principales
En el cáncer en general hay factores que lo
favorecen como una exposición prolongada al sol,
ya que sus efectos son acumulativos durante nuestra vida.
Otros factores importantes son la exposición a substancias
químicas corno el arsénico, derivados del
petróleo, infecciones o úlceras crónicas,
algunos traumatismos, la edad, la herencia y la piel blanca.
Prevención
Evitar el sol es la mejor defensa contra el cáncer
de piel. El método más efectivo de prevención
es la protección con ropa adecuada, uso de sombreros,
sombrillas y pantallas solares, que reducen en forma importante
el daño solar.
La detección temprana es el método mas seguro
para su curación, usted mismo puede revisarse periódicamente
frente a un espejo grande todo su cuerpo, sin olvidar los
pies y las regiones entre los dedos, ante cualquier lesión
nueva o sospechosa consultar lo antes posible al especialista.
Tratamiento
El método que más se utiliza
es la cirugía, la mayoría se realizan bajo
anestesia local, el tumor se extirpa con un margen de seguridad
y las cicatrices son bastante aceptables y tienden a mejorar
con el tiempo.
Recuerde que ante cualquier lesión que tenga tendencia
a crecer y persistir, aunque no cause molestias se debe
consultar y que siempre es mejor prevenir que tratar.